En Dialogando te queremos escuchar. ¿Hay algo sobre el mundo digital que quieras conocer? ¡Escribinos!

Todos los campos son obligatorios*

X

Comportamiento

Ciberbullying: formas online de violencia real

3 min Tiempo de lectura

Cuando reconocimos como sociedad el concepto de bullying y terminamos de comprender su significado, surgió un derivado que volvió a poner en juego nuestra capacidad de analizar los fenómenos actuales de comportamiento social: el ciberbullying.

El bullying es un concepto que hace referencia al hostigamiento constante y sistemático entre niños, niñas o adolescentes en contexto escolar. Es importante tomar nota de sus características para diferenciarlo de otro tipo de violencia, de chistes de mal gusto o incluso de acoso. El bullying debe ser sistemático y sostenido en el tiempo para ser tal, y se enmarca únicamente entre chicos o chicas dentro de escuelas o colegios.

Como todo fenómeno social, con el uso masivo de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), el bullying conoció su versión digital, denominada ciberbullying. Básicamente la definición se mantiene agregándose que ese hostigamiento se realiza a través de espacios digitales, como aplicaciones, redes sociales, chats o juegos online.

El ciberbullying tiene sin embargo, características propias que son necesarias conocer para abordar el problema en su complejidad:

  • Alcance: la cantidad de personas que ven las publicaciones ofensivas se potencia, pudiendo llegar incluso a la masividad, en los casos de viralización.
  • Multiplicidad de perfiles: en los espacios digitales existe quien publica algo agresivo, pero también quien lo comenta, comparte, coloca un “me gusta” o simplemente observa sin denunciar.
  • Mayor grado de agresividad: ante la ausencia física deL otro, los usuarios de las redes sociales pueden tener una tendencia a una mayor agresividad. La falta de empatía y el no registro del otro y sus respuestas, emociones o explicaciones pueden potenciar esta violencia, que dista en algunos casos de ser la que sería cara a cara.
  • Constante: a diferencia del bullying, en el ciberbullying la víctima recibe constantemnte notificaciones, incluso luego del horario escolar, en feriados, fines de semana o vacaciones, generando una sensación de no descanso y perturbación.
  • Diversas plataformas y formatos: las agresiones pueden generarse en redes sociales, juegos online, foros, sitios o chats como también pueden darse mediante fotos, videos, comentarios, posteos o exclusión de grupos, generando un abanico enorme de posibilidades de hostigamiento.
  • Espacio sin adultos: cuando sucede en Internet, muchos adultos se desentienden de mediar o accionar frente a situaciones de violencia. A diferencia de lo que pasa en el aula, donde el docente es responsable, el espacio digital puede crear, si el adulto se ausenta, una sensación de soledad que solo empeora la situación de quien es víctima.
  • Volatilidad de perfiles: quien es víctima puede luego convertirse en victimario, o lo que comienza en el aula puede continuarse en la Web, para luego responderse en el patio y finalizar en whatsapp. Por ende debe analizarse el escenario en su totalidad para abordar la situación.

 Conocer las implicancias y características propias del ciberbullying es clave para no minimizar la problemática ni mantenerse ajeno. Quien sufre este tipo de violencia no es víctima de golpes físicos, pero sí de agresión y consecuencias psicológicas.

Autora: Lucia Fainboim, Directora de Educación, Faro Digital (Ong para la construcción y promoción de una ciudadanía digital).

Volver